domingo, 30 de junio de 2019

Una Invitación...

Hablar en directo de Dios es demasiado audaz, es pretencioso –como dije. O quizás es ingenuo... A Dios lo conocemos por testimonios recibidos de la humanidad en su sabiduría acumulada, por su acción en la naturaleza y en la historia, por su presencia en los otros seres humanos, y por la experiencia espiritual vivida íntimamente por cada uno de nosotros. Pero, afortunadamente, Dios es mucho más de lo que podemos imaginar o decir.. es el que nos sale constantemente al paso con sorpresas inimaginadas, que nos maravilla con su diversidad. Al menos así es el Dios de Jesús, el Dios en el que creo... Tenemos como un agujero entre pecho y espalda que sólo puede ser llenado por lo que existe más allá de lo que percibimos, que sólo puede ser satisfecho por Dios mismo. 


Doce cartas sobre Dios. Carta primera:una invitación.
David Fernández, S.J.

Una Invitación...

Hablar en directo de Dios es demasiado audaz, es pretencioso –como dije. O quizás es ingenuo... A Dios lo conocemos por testimonios recibid...